Ya tengo borrico.
Poseso.
El tio del confesionario está más feliz que una perdiz comiendo caracoles.
Me he comprado la amoto. Ya es mía y sólo mía.
Según dice me la dan la semana que viene, pero creo que eso está por ver. Tiene que limitarla, matricularla, ponerle el limitador y pasarle la ITV. Eso se traduce en dias de amarga espera...
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