El otro dia tuve una conversación con el Señor Anderson.
Fue una cosa curiosa, ya que a partir de un pensamiento neoliberalista llegamos a una conclusión ¿ultracomunista? ¿fascista? Supongo que si consideramos el estado espartano como fascista estamos hablando de eso.
Los dos compartimos una cosa... nos gusta que las cosas se hagan bien, y si las tiene que hacer un cebollo mejor que no las haga.
Seguro que muchos de vosotros, mis pequeños lechones, compartís un pensamiento tan anodino a la vez que inofensivo e inocente.
Aterricemos en el mundo real, el de las hipotecas, los niños y las familias que no llegan a final de mes.
Este cebollo (que os recuerdo que hemos descartado para hacer trabajos de responsabilidad casi por unanimidad)llegada a una cierta, y creo que también es un pensamiento compartido por el común de los mortales (a no ser que tú, lector, seas el cebollo), no sólo no atenúa su cebollismo sino que lo acercienta a base de haberlo estado alimentando con el sudor del gilipollas de la silla de al lado durante años.
Llegada una cierta edad empieza a tener mujer, hijos, hipotecas... pero sobre todo una gran "experiencia" en la empresa (calentando silla, poniéndole la zancadilla a gente más capaz que él y sobre todo que el jefe no va a echar a Martínez, que lleva 40 años en la empresa afilando lápices desde su puesto de adjunto a la dirección) , y lo que empezó siendo un curro de mierda pagado mal en una oficina sin responsabilidad, a base de aguantar vas subiendo escalafones por no echarte y que te quedes colgado con la hipoteca, niño, etc.
Llegado a este punto, y no hablo como empresario sino como currela mal pagado que ve gallinas que le hacen la vida imposible, me empiezo a preguntar la bondad de que empiecen a despedir sumariamente gente a la calle.
Pues bien, mi punto de vista es que creo que no es necesario hacer eso. Todo el mundo tiene derecho a buscarse su hueco en la sociedad. Evidentemente este tio no es suficientemente bueno para llegar a un puesto en el que deba tomar decisiones y adoptar responsabilidades, pero puede ser suficientemente válido para hacer trabajo tedioso que no quede más remedio que hacerlo una persona pero no implique responsabilidad, trabajo cara al público, etc. Lo malo del asunto es que ese tipo de trabajo se considera de menor categoría que otro de responsabilidad y yo creo que no es así. Cada eslabón de la cadena es importante, y si ese eslabón no es suficientemente importante como los demás es un fallo de la dirección. O el eslabón sobra o es que la organización va por un camino incorrecto. Puede que sea un eslabón suficientemente importante como para desarrollar el 2% de la cuota de mercado y nada más cuando el resto de la empresa empuja por el restante, pero si es así la dirección tendrá sus motivos para decidir invertir ese porcentaje de gente en ese porcentaje de pasta.
La idea es que sólo ocupa puestos de responsabilidad quien se lo ha ganado, las universidades no las pagan los padres sino las empresas y va quien merece esa especialización (se acabó lo del +5 a la inteligencia por título universitario. Si eres un ceporro y quieres ir a la universidad a sacarte tu título muy bien, pero nunca trabajarás de algo con responsabilidad hasta que demuestres que vales para eso, por muy buenas notas y por muy buenas tetas/polla/lengua que tengas) y la necesita (no necesitas ser físico nuclear para controlar el almacén de uranio de la central, y se me ocurren pocos puestos con más responsabilidad), se fiscaliza el trabajo de cada uno de manera que se mida en dinero. Tanto produces tanto vales, y de los que menos valgan se evalúa si es fallo del sistema o si es fallo del trabajador, por ejemplo, los comerciales de "Nipe" venden unas herraduras a precio de oro y valen lo que pesan. Los niños que las forjan en cambio sólo producen 5 por hora... pero tienen que trabajar sin pinzas. ¿Los niños son unos vagos o los directivos gilipollas?. Si es fallo de organización se le dan los medios y se vuelve a empezar con la evaluación (mirando si el fallo ha sido porque la dirección no ha hecho los deberes o es simplemente parte del proceso de ajuste), y si es de la gente se mira si se les echa/recoloca en otra empresa/recoloca en otro departamento.
El problema de todo esto es que necesitas saber cómo funciona tu empresa desde el chaval que gestiona la red hasta el que negocia ventas en Islandia. Eso implica un sistema de gestión de la calidad cojonudo, pero es posible. La gente tiene que mentalizarse, los directivos bajarse de sus tronos y aceptar que son eslabones en la empresa y no directivos y los currelas quitarse el complejo de currela e integrarse en los eslabones de producción como eslabones tan importantes como los directivos.
Ahora hablamos de la dolorosa. ¿Cuánto vale tu trabajo? ¿Cuánto cobras por tu trabajo?
Si haces bien tu trabajo (tan bien como el de al lado)y se asume que la estructura de la empresa no es piramidal sino horizontal con interdependencias tu trabajo es tan válido como el director de planta y deberíais cobrar lo mismo. El trabajo del supervisor es tan válido como el del currela y como el del director general.
Ahora bien... eso nunca ocurre. Hay trabajos necesarios pero no tan dedicados (generan menos valor pero son necesarios por necesidades de la dirección, por ejemplo, los bedeles en las universidades. Sirven para que la producción de los profesores aumente posiblemente en un 5% al no tener que limpiar la pizarra o traer el proyector de otra clase y por consiguiente no perder tiempo. Trabajan un 5% del tiempo del profesor. Hay diferencias de pasta, claro, pero si quieres ser profesor tendrás que demostrar tu valía NO CON CURRÍCULUM sino con hechos, das clase y tus alumnos aprenden gracias a tí y no a pesar de tí, y si no tienes capacidad para dar clase pero borras pizarras como dios pues tendrás que ser bedel o trabajar en otro sitio aunque te hayas sacado 5 carreras y 3 doctorados).
Por último una reflexión. Aunque suene duro el estado debería garantizar alimento, cobijo y educación básica gratis a todo el mundo (trabajadores o pensionistas). El sueldo debería estar disponible para pagarse lujos y el trabajo disponible para todo aquel que quiera trabajar. Resultado: Si trabajas te garatizas sustento y lujos. Si no trabajas porque no quieres puedes tener tu huerto y vivir en el campo. Si trabajas, aunque sea de bedel, te dará para tener tus lujos. Si no quieres hacer ni eso búscate la vida. Si eres bueno encontrarás trabajo porque lo habrá, y si eres malo ponte las pilas o busca algo que se te de bien.
De acuerdo con esto te puedes plantear que si hay mucha competencia feroz (y lo sería) se hundirían empresas como churros. No necesariamente. Venderías un producto más barato para quien no se quiera pagar uno más caro. Parto de la base de que hay mercado para todos los productos y de todas las calidades y hay suficientes directivos bien preparados como para poder prescindir de los que no saquen la empresa adelante. Si no vales de directivo afila lápices.